Lo primero: yo no hago el diagnóstico clínico
Si estás buscando un diagnóstico de autismo en Pamplona, prefiero ser clara desde el principio: yo no hago el diagnóstico clínico. Soy psicóloga con habilitación sanitaria, colegiada N-01442 en el Colegio Oficial de Psicólogos de Navarra, y mi consulta es un centro sanitario registrado. Pero el diagnóstico lo establecen los especialistas a los que te deriven (neuropediatría, neurología o salud mental, según la edad y el caso).
Lo que sí hago es acompañarte en el proceso: orientarte sobre los pasos, valorar a tu hijo o a ti, emitir informes de psicóloga sanitaria que aporten información útil a esos especialistas y, sobre todo, empezar a trabajar sin esperar a que llegue el papel.
¿Para qué sirve tener un diagnóstico de autismo en Navarra?
El diagnóstico no cambia a la persona, pero abre puertas. En Navarra es necesario para:
- Apoyos en salud: seguimiento y recursos especializados dentro del Servicio Navarro de Salud (Osasunbidea).
- Apoyos en educación: que el colegio ponga en marcha adaptaciones y recursos, con la intervención del orientador o la orientadora y, cuando hace falta, el asesoramiento del CREENA (Centro de Recursos de Educación Especial de Navarra).
- El certificado de discapacidad y, según el caso, el reconocimiento de la situación de dependencia por la ley de dependencia, que dan acceso a otras ayudas.
Y hay algo menos tangible pero igual de importante: entender qué le pasa a tu hijo, o qué te pasa a ti, y dejar de buscar explicaciones a ciegas.
¿Qué pasos hay que dar para conseguir el diagnóstico?
Cada caso tiene su recorrido, pero en general el camino es este:
- Pediatra o médico de cabecera. Es la puerta de entrada. Cuéntale lo que observas con ejemplos concretos y lleva por escrito lo que te preocupa. Si ve indicios, deriva.
- Neuropediatría o neurología. Valoran el desarrollo y descartan otras causas que puedan explicar lo que ocurre.
- Psicología y salud mental. En niños y adolescentes, salud mental infanto-juvenil hace una valoración más completa de la comunicación, la interacción social y la conducta. En adultos, la derivación suele ser a salud mental.
- El colegio. En paralelo, el orientador o la orientadora del centro puede hacer su propia valoración educativa y aportar cómo está tu hijo en clase y en el patio.
El orden puede variar y no siempre intervienen todos. Si tienes dudas sobre un trámite concreto, pregunta en tu centro de salud o en el colegio: son quienes conocen tu caso.
¿Por qué suele tardar tanto el diagnóstico de autismo?
Es una de las quejas que más escucho, y es comprensible. Hay varias razones:
- No existe una prueba médica (un análisis o una resonancia) que diga si alguien tiene autismo. El diagnóstico se basa en observar a la persona, en su historia y en criterios clínicos, y eso requiere tiempo y a menudo varias citas.
- Intervienen varios profesionales, y cada uno tiene su propia agenda.
- Algunos perfiles son más difíciles de ver: niñas, niños con buen lenguaje o personas que camuflan sus dificultades.
- Lo público suele ir más despacio de lo que a las familias les gustaría.
No te puedo dar plazos, porque dependen de cada caso y de cada momento. Sí te puedo decir que esperar de brazos cruzados no es la única opción.
Combinar la vía pública y la privada
En mi experiencia, combinar lo público con lo privado da más eficacia. La vía pública es la que da acceso a muchas de las ayudas, así que conviene iniciarla cuanto antes y no abandonarla aunque se haga larga.
La vía privada puede complementarla: aporta valoraciones e informes que ayudan a los especialistas a tener una imagen más completa, y permite empezar la intervención mientras tanto. No se trata de elegir una u otra, sino de que las dos sumen y de que la información circule entre los profesionales que atienden a tu hijo o a ti.
¿Qué informes puedo hacer como psicóloga sanitaria?
Como psicóloga con habilitación sanitaria, y desde un centro sanitario registrado (n.º C03968), puedo emitir informes psicológicos. No son un diagnóstico clínico, pero son documentos profesionales que sirven para:
- Aportar al pediatra, al médico de cabecera o a los especialistas una descripción detallada de lo que observo: comunicación, interacción, conducta, aspectos sensoriales y autonomía.
- Ayudar a avanzar hacia un diagnóstico, ordenando la información para que la derivación esté mejor fundamentada.
- Explicar al colegio las necesidades de tu hijo y qué apoyos le están funcionando.
- Acompañar algunas solicitudes de ayudas, como complemento a la documentación que pidan.
Cada informe se hace después de una valoración y con un fin concreto. Antes de hacerlo te digo con claridad qué puede aportar en tu caso y qué no.
Mientras esperas: no hace falta el diagnóstico para empezar a trabajar
Este es probablemente el mensaje más importante de esta página. La terapia no depende de tener un diagnóstico. Si tu hijo tiene dificultades para comunicarse, se desborda con los cambios o lo pasa mal con ciertos estímulos, se puede trabajar ya.
Mientras el proceso avanza, hago una valoración individualizada y empezamos por lo que más le cueste: comunicación, habilidades sociales, conducta o adaptación sensorial. También te doy pautas para casa, como anticipar con pictogramas o preparar los cambios con historias sociales. Te cuento más en terapia para niños y adolescentes y en orientación a familias.
Si eres adulto y sospechas que tienes autismo
En adultos el camino se parece, pero suele empezar por el médico de cabecera y pasar por salud mental. Muchos adultos llegan con dudas sobre si merece la pena buscar el diagnóstico a estas alturas. Puedo ayudarte a valorarlo, a preparar la información para tu médico y a trabajar en terapia lo que te cuesta en el día a día. Lo explico en autismo en adultos.