Una psicóloga de autismo para familias de Burlada
Burlada es uno de los municipios de la Comarca de Pamplona desde los que resulta sencillo venir a mi consulta. Atiendo a familias de allí con hijos de todas las edades, aunque esta página la he escrito pensando en los más pequeños: bebés y niños de dos, tres o cuatro años en los que algo no termina de cuadrar.
Todo mi trabajo es presencial. Con un niño pequeño necesito verle jugar, moverse y relacionarse, y eso no se puede hacer por videollamada. Al reservar la cita te cuento cómo llegar.
¿Qué señales tempranas de autismo conviene observar?
No hay una lista que sirva para todos, pero hay comportamientos que suelen llamar la atención de las familias y de los pediatras en los primeros años:
- No responde cuando le llamas por su nombre, aunque oye bien.
- No señala para enseñarte algo que le interesa ni mira hacia donde tú señalas.
- Comparte poco la mirada o la sonrisa durante el juego.
- Juega de forma repetitiva: alinea objetos, gira ruedas, abre y cierra puertas.
- El lenguaje no aparece, llega muy tarde o pierde palabras que ya decía.
- Reacciona de forma muy intensa a ruidos o a texturas de la ropa o de la comida.
- Los cambios de rutina le provocan un malestar desproporcionado.
Una advertencia que siempre hago: casi todo el mundo puede reconocerse en alguna de estas conductas. Para hablar de autismo se tienen que cumplir unos criterios, y una señal aislada no basta. Si quieres entender mejor qué es y qué no es, tienes más información en qué es el autismo.
¿Pasa algo si no habla con dos años?
Es una de las preguntas que más escucho. Cada niño tiene su ritmo, y un retraso en el habla, por sí solo, no significa autismo. En lo que más me fijo no es en cuántas palabras dice, sino en si busca comunicarse de otras formas: si te lleva de la mano, si te mira para pedir, si usa gestos. Si con tres años sigue sin esa intención comunicativa, conviene consultarlo. Lo explico con más detalle en la página sobre lenguaje y autismo.
Primer paso: contárselo al pediatra
Ante una sospecha, la puerta de entrada en Navarra es el pediatra de tu centro de salud, dentro del Servicio Navarro de Salud (Osasunbidea). Cuéntale con ejemplos concretos lo que ves en casa; si puedes grabarlo en vídeo, mejor. Si lo considera oportuno, derivará a neuropediatría o a salud mental infanto-juvenil.
El problema habitual es la espera: lo público suele tardar más de lo que una familia desearía. Por eso muchas familias combinan ese camino con la atención privada, para no perder meses en una edad en la que intervenir pronto marca diferencias. Te detallo el proceso completo en diagnóstico de autismo en Navarra.
Qué puedo hacer yo desde la primera sospecha
Yo no hago diagnóstico clínico, pero no hace falta tenerlo para empezar a trabajar. En la valoración inicial observo a tu hijo, repaso contigo su desarrollo y veo en qué áreas necesita apoyo: comunicación, juego, atención compartida (mirar juntos lo mismo), regulación sensorial. Con eso preparo un plan de terapia infantil adaptado a su edad.
Si os resulta útil, redacto un informe de psicóloga sanitaria con lo observado, que podéis llevar al pediatra y que ayuda a avanzar hacia el diagnóstico.
Mientras tanto, en casa
Hay cosas sencillas que ayudan desde ya: mantener rutinas previsibles, anticipar los cambios, hablarle con frases cortas y apoyarte en imágenes. Con los más pequeños suelo empezar por fotografías reales de objetos y lugares conocidos antes de pasar a los pictogramas. Y juega con él a lo que a él le interesa: es el mejor punto de partida para conectar.